El Real Madrid sigue a la caza

Tras una primera parte con pocas luces, el Real Madrid ha conseguido enderezar un partido que se le estaba complicando por culpa del trabajo defensivo del Espanyol, las pocas ideas y algunos fallos de planteamiento inicial. Con todo, es este un equipo tocado en los últimos tiempos por la victoria, que nunca llega por casualidad. Con los reajustes necesarios, el Real Madrid ha plasmado con suficiencia su superioridad (0-2) y sigue al acecho del Barça en la lucha por el título liguero.
En la primera mitad hemos visto a un Real Madrid muy espeso y desequilibrado, sorprendido desde el principio por un Espanyol que salía a jugar y presionar y salir cuando el equipo visitante intentaba construir. Con un rombo de ataque compuesto por Huntelaar, Robben, Sneijder y Raúl, prácticamente durante todo el partido el capitán madridista debía desgastarse en areas de centro de campo para dar más consistencia a la zona de creación.
Por contra el Espanyol confiaba esta labor a De la Peña, ese playmaker de sabor añejo que le da un importante plus “pelotero” a un equipo que lucha por alejarse del descenso. Con De la Peña, correctamente arropado por Román, los blanquiazules tenían su referente en el centro del campo del que parecían carecer los madridistas. Arriba sin embargo Iván Alonso y Luis García ofrecían más sacrificio de ocasiones de gol.
Ninguno de los dos planteamientos por parte de uno y otro equipo se traducía en oportunidades claras y esto desesperaba sobre todo a Juande Ramos. En estas condiciones y con el marcador inicial, se llegó al final de una primera parte con muy poca historia.
Habría que esperar a la segunda parte y a la entrada de Guti y Marcelo en sustitución de Sneijder e Higuaín para poder ver a un Real Madrid mucho más equilibrado y con algo más de control del tempo de partido. A la postre los cambios fueron determinantes; Con todo, las ocasiones no llegaban y la entrada de Raúl Tamudo suponía una nueva amenaza para la meta de Casillas.
Pero llegó el gol llegó en la otra portería y de la única forma que podía llegar: a balón parado. En buena posición para el disparo de un zurdo, Guti puso el balón en la escuadra derecha de Kameni. El portero camerunés sin duda pudo hacer más por detener el lanzamiento, pero tenía la suficiente precisión para ser peligroso.
El gol desmoronó los planes de Pochettino y desanimó por completo a los jugadores blanquiazules, incapaces de reaccionar salvo con la lógica estirada de sus líneas. Esta circunstancia la volvió a aprovechar el Madrid y una llegada al área por la zona de Marcelo, el balón lo remataba Raúl en la frontal del área con un preciso zurdazo. El capitán del Madrid, en estado de gracia, le ponía de esta forma la guinda a una gran actuación donde fue con mucho el jugador que mejor supo reinventar su rol sobre el campo.
Ya no tuvo recursos el Espanyol para reaccionar y el Real Madrid sigue con su asombrosa racha de victorias y se acuesta a cuatro puntos del Barça mientras el Espanyol se queda a cuatro puntos de la salvación.
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