El Barcelona demostró en Granada que puede ser un equipo corriente e incluso simplón. Sólo le salvó el golazo de falta de Xavi el día que el segundo capitán cumplía 392 partidos en Liga con la elástica blaugrana y, de paso, superaba a Migueli en tan labrado honor. El conjunto de Pep Guardiola se acostó líder del campeonato después de un partido soso, aburrido donde los haya, con varias ocasiones de gol pero sin intriga, sin emoción . Como si de un choque sin trascendencia se tratara. No hubo revancha de Messi, espeso durante los noventa minutos, y la única luz que trató de iluminar al conjunto blaugrana fue Isaac Cuenca , que se estrenó en el once y pudo marcar a un rival que acabó con nueve sobre el rectángulo de juego. Cabe decir que ‘lo’ de Messi fue progresivo. Empezó con ganas, pero cuantos más minutos pasaban, más desganado se le veía . De hecho, suya fue la primera ocasión del choque, pero su disparo desde la frontal se marchó ligeramente desviado. Isaac Cuenca siguió sus pasos con un interesante recorte sobre su marcador, llegando desde el flanco izquierdo donde le colocó su técnico, y chutando con la misma suerte que el argentino. Sorpresiva la titularidad del reusense, que no dudó en buscar los uno contra uno ante su par y que buscó con ahínco un tanto que tuvo cerca pero que Roberto evitó. El Barça combinaba a su antojo ante un Granada que esperaba su ocasión en las contras, pero que apenas se acercó a la portería de Valdés . Xavi, con un derechazo lejano, trató de asombrar al atento guardameta nazarí, que poco después vería como un remate con la testa de Pedro se marchaba también al pasillo. Abidal se aprovechó de las lagunas de uno de los modestos del campeonato, que arrancó esta jornada en antepenúltima posición y tras sumar dos de los últimos quince puntos posibles, para volver a hacer lucir a Roberto. El portero gallego, salvador por entonces de su equipo, no pudo evitar, sin embargo, que una falta botada por el anoche capitán culé en Los Cármenes, se colara ahí donde tejen las arañas. Xavi desatascó con su zarpazo, superada la media hora, un Barça que desde entonces y hasta el final se dedicó a dejar correr el cronómetro . Tras el receso, una jugada que teóricamente podría haber cambiado el signo del partido quedó en mera anécdota . La expulsión de Jaime , por doble amonestación, abría las puertas de par en par al conjunto barcelonista. No obstante, nada cambió . El Barça siguió siendo superior, e incluso a pesar de la victoria mínima no peligró el resultado, pero careció de ambición . Los de Fabri continuaron aguantando el tipo, dejándose la piel, pero malogrando pases, intentos de jugada. A punto estuvo Messi de firmar el segundo, pero cuando el balón enfilaba la línea de cal apareció Mainz para evitarlo. E Isaac Cuenca, que se topó con Roberto en un mano a mano con todo a su favor. Todo ello sin estridencias, tranquilamente, sin alzar la voz. Así que lo mejor era que Muñiz Fernández señalara cuanto antes el final del choque. El Barcelona parecía conformarse con su renta mínima y el Granada poco podía hacer. Eso sí, antes de la finalización el colegiado tuvo tiempo de expulsar a Dani Benítez —de los pocos que lo intentaron en el bando local— por quejarse y chutar el balón por entender que no se encontraba en fuera de juego cuando el árbitro así lo señaló. También se confirmó que este no es el año del Barça en cuanto a lesiones , ya que Pedro se marchó con una torcedura de tobillo. Lo dicho, el golpeo de Xavi, los destellos de Cuenca, tres puntos y a la cama. A ver qué hacen este miércoles Levante y Real Madrid . Foto | Granada CF Vídeo | RuTube
Fuente:
El Barça se encomienda a Xavi en un partido para olvidar