A Villa, lo que se merece

No son pocas las ocasiones en las que vemos, por unas razones u otras, jugadores que siempre han dado un excelente rendimiento allá por donde han ido pero que nunca se les ha dado todo el reconocimiento que su papel en el terreno de juego merecería. En cambio, y no en menor proporción, vemos futbolistas que han tenido una fama superior, en mayor o menor medida, a sus méritos con el balón. Jugadores infravalorados y sobrevalorados son algo que vemos continuamente en el fútbol .En el caso que nos ocupa, el de David Villa, sería injusto decir que no se le ha reconocido su valía, ¿pero se ha hecho en su justa medida?
Su trayectoria es intachable: Ya con el Sporting demostró su olfato goleador en la categoría de plata anotando 39 goles en 80 partidos, goles que bien valieron su fichaje por el Zaragoza donde tendría la oportunidad de demostrar en primera división su capacidad para marcar. Estos no se hicieron de rogar y en 32 ocasiones perforó las porterías contrarias en las 73 jornadas en las que repartió sus dos temporadas en La Romareda.
En el Valencia confiaron en El Guaje para llegar a lo más alto y ha sido en Mestalla donde más tiempo ha desarrollado el delantero asturiano su carrera al permanecer en el Mediterráneo cinco temporadas, en las que ha jugado 166 partidos y ha visto como el balón tocaba la red contraria en 107 ocasiones además de los marcados en Europa y Copa de rey, siendo la mejor temporada en el aspecto goleador la 2008/09 con 28 tantos en 33 encuentros de liga. Villa ha sido con la zamarra valencianista uno de los mejores delanteros de la liga española y de Europa.
Con la selección española sus números son también de escándalo: 43 goles en 63 partidos. Más mérito tiene aún al considerar sus participaciones en grandes eventos, ya que se ha convertido en el máximo goleador de la historia de España en los mundiales con 8 tantos, cinco lleva hasta el momento en la cita africana y tres marcó en el Mundial de Alemania. En la Euro 08 en la que España se hizo con el triunfo final anotó cuatro goles en cuatro partidos.
A sus 28 años le ha llegado la oportunidad de jugar en un club al más alto nivel tras su fichaje por el Barcelona. Villa llega al club azulgrana en el mejor momento de su carrera, con pocas cosas que aprender y muchas que ofrecer. En el Valencia se hizo un hueco en la élite siendo la referencia del club levantino y siempre dispuso de ofertas sobre la mesa pero el Valencia, consciente de su importancia para mantenerse en lo alto, desechó todas cuantas llegaron a las oficinas de Mestalla.
Sorprende ver cómo en el fútbol lo que más se cotiza es el gol, que Villa haya marcado allá por donde ha pasado y que, viendo las cantidades que en el fútbol se manejan en lo que a traspasos se refiere, nadie antes apostase decididamente por su fichaje. Bien es cierto que el Valencia lo ha puesto, como es lógico, siempre difícil y que Villa se ha mostrado reticente a cambiar de liga cuando ha recibido ofertas de la Premier donde Chelsea, Manchester United o Liverpool se interesaron por sus servicios, pero queda la impresión, al menos desde fuera, de que no hubo insistencia en su contratación.
Quizá no sea un futbolista de filigranas inverosímiles, de regates imposibles y de gestos asombrosos, quizá nunca gane un Balón de oro ni sea un futbolista de dibujos animados, pero es un futbolista para el que el gol es una ecuación a la que le da todos los valores posibles, que se mueve con peligro, se desmarca con inteligencia, se asocia con el equipo y asiste con clarividencia.
En el mundial actualmente en disputa su papel está siendo decisivo para La Roja con cinco goles en los cinco partidos disputados, es decir, cinco de los seis goles de la selección siendo el gol de Iniesta ante Chile tras asistencia suya. Villa se desenvuelve a la perfección tanto como referencia arriba como jugando por detrás de otro punta, siendo la primera su posición habitual en las filas valencianistas jugando por delante de Silva, pero en este mundial su posición suele estar en la banda izquierda desde donde traza, con escuadra y cartabón, la diagonal hacia el centro. Partiendo desde ahí aprovecha su movilidad y no se limita tan sólo al área, y es que Villa no sólo está marcando goles sino también generando oportunidades.
El Guaje tiene la espina clavada de no haber disputado la final de la Eurocopa por una inoportuna lesión y la oportunidad de resarcirse en el mejor escenario posible. Llegar a la final, ganarla y si es posible marcar es probablemente su deseo. Y el nuestro que lo haga.
Foto | Olhares Mágicos
Fuente:
A Villa, lo que se merece


July 6th, 2010 at 2:41 pm
Villa ha tenido la mala suerte de no encontarse en el mejor momento del Valencia , aquellas temporadas de Benítez y Cúper hubieran sido ideales para el asturiano . Siempre ha tenido que conformarse con la selección y no va a dejar escapar este Mundial .
Un saludo