Con todos ustedes, Cristiano Ronaldo
Eran muchos los que creían que las opciones del Real Madrid para ganar la Liga se quebrarían con la visita del equipo al Ono Estadi. Una vez disputado el choque, hay que decir que el conjunto merengue aprobó y con nota. Su victoria por 1-4 frente al Mallorca puede que sea un poco abultada, pero justa. El Madrid sigue en la lucha por el título, y lo hace porque tiene un factor diferencial: Cristiano Ronaldo.
Egoísta, chulo, prepotente, chupón… Puede que sea todo eso, puede que sólo sean prejuicios. Lo cierto es que si Cristiano no es el mejor jugador del Mundo, es porque Messi siempre está ahí para endulzarnos este debate del que deberíamos sentirnos orgullosos por acoger en nuestra Liga. Hace un mes Messi parecía el mejor de largo y ya se le ponía por encima de Maradona. Cristiano, más allá del ‘hat-trick’ de ayer, lleva varias jornadas rayando a un nivel colosal que como mínimo debería servir para no apartarle a un lado cuando se habla de los mejores.
Su velocidad endiablada, su potencia en el disparo, su poderío en el remate de cabeza, su agilidad en el dribling, su ambición desmedida, su profesionalidad ejemplar… Son todo factores que en su conjunto justifican 94 millones de euros. Porque Cristiano está demostrando que lo que costó, lo vale. Lo caro no es fichar a un jugador tan inmensamente bueno por tanto dinero. Lo caro es fichar a gente como Drenthe por 13, Mahamadou Diarra por 26, Emerson por 16 o Heinze por 13.
El partido se había puesto cuesta arriba tras un gol de Aduriz aprovechándose de un error defensivo de la zaga madridista. Gregorio Manzano había planteado el encuentro con valentía, con un Mallorca ofensivo y muy adelantado. El Madrid estaba anulado en ataque. Si a los de Pellegrini ya les cuesta crear fútbol habitualmente, cuando no están Guti, Marcelo y Van der Vaart para asociarse los problemas se acrecentan. Porque Kakà, tras el espejismo de Zaragoza, sigue de paseo por los terrenos de juego, mientras que Granero y Gago no acaban de demostrar que bastan para cubrir las necesidades del Madrid. Cada vez es más evidente que el conjunto blanco necesita gente de toque en el centro del campo que sepa trenzar jugadas y hacer que la transición defensa-ataque sea lo menos brusca posible. Si el Madrid no lo consigue no es por culpa de Pellegrini, sino por la falta piezas. Una necesidad evidente que el poderío de Cristiano Ronaldo está camuflando.
Además del mencionado Cristiano, debemos señalar la buena actuación de Sergio Ramos, autor de dos asistencias fantásticas para dar la vuelta al marcador. Y también la de Iker Casillas, que en la primera parte tuvo que salvar en más de una ocasión a los suyos. Si esta temporada no está brillando tanto no es porque esté bajo de forma, sino porque sencillamente su defensa le hace trabajar menos que en campañas anteriores.
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