Derrota dolorosa made in USA

Se acabó el sueño de España de llevarse la Copa Confederaciones. Contra todo pronóstico, Estados Unidos ha doblegado al combinado español por dos goles a cero. Los americanos simplemente han usado mejor sus armas ya conocidas y comentadas: su orden académico, su fortaleza defensiva y su permanente amenaza al contragolpe. Por contra, el juego de toque ofensivo de España no ha encontrado el camino del gol entre la maraña de defensores estadounidenses. Las zagas han desequilibrado el partido: impecable la americana, muy desacertada la española con dos fallos que han supuesto dos goles y una sensación de desorden defensivo ante los contrataques rivales.
Para los Estados Unidos, la victoria representa probablemente la segunda más importante de su historia tras la conseguida sobre Inglaterra en el Mundial de 1950. Para España la derrota marca el fin del récord de victorias y muy probablemente aplazar el esperado partido para medir fuerzas ante Brasil, que mañana puede ser el otro finalista de la Confecup si vence a Sudáfrica. Por ello, la derrota es especialmente dolorosa, pero debe ser analizada más como un bache que como una muestra de debilidad confirmada. Un percance que puede y debe servir para ajustar en el futuro el juego de la selección ante rivales que presenten este planteamiento, ya que muchos equipos van a mirarse en el espejo de Estados Unidos para enfrentarse al combinado de Del Bosque.
La selección ha controlado el partido durante casi todo el encuentro, pero el gol inicial de Estados Unidos hizo que los americanos se encerraran atrás y desplegaran su juego de equipo. España lo intentó por el centro, por las bandas, con la calidad individual de Torres y Villa, pero ha faltado el acierto necesario en el último pase y los centros desde la banda no han sido afortunados ante la gran labor de los centrales estadounidenses y del portero Howard. Con España ya totalmente entregada al ataque, ha llegado el segundo gol americano y ya no ha habido tiempo de reacción.
España es sin duda futbolísticamente superior a Estados Unidos, pero hoy han fallado en defensa y el partido ha sido una muestra de las que tanto gustan en Hollywood de una historia de superación, del equipo hecho a sí mismo que doblega a un rival superior. El premio para los americanos es la final del torneo y espero que un merecido reconocimiento a una selección que, como he indicado alguna vez, evoluciona. Lentamente pero evoluciona y que está en este torneo como campeón de su zona, antaño monopolio de México. Para España el castigo es un tortuoso partido para el tercer y cuarto puesto, probablemente de nuevo ante los anfitiones sudafricanos.
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