Día de luto para el deporte español

El fútbol español esta de luto estos días por culpa de la violencia extrema que exhiben algunos de sus aficionados. En este caso se debe a los disturbios ocurridos antes del comienzo  del partido que enfrentaba a los equipos Atlético de Madrid y Deportivo de la Coruña.

luto

 

Los grupos de hinchas más radicales de estos equipos se enfrentaron entre si con el saldo de una vida, la de un aficionado y socio de la peña más radical la del Riazor Blues, el cual fue atacado por dos individuos pertenecientes al sector más radical del los hinchas del Atlético de Madrid, los ultras del Frente Atlético.

Le propinaron una paliza en la que utilizaron barras de metal reventándole el bazo con este ataque, no contentos con esta barbarie, lo lanzaron a las frías aguas del rio Manzanares de donde fue rescatado por la policía sin que se pudiera hacer nada por salvar su vida. ¿Cómo puede ser posible que se lleguen a esos extremos de violencia por un partido de fútbol? Encima se suponía que este partido era de bajo riesgo de disturbios, por lo que la intervención de la policía no fue todo lo diligente que debería de haber sido. Es una pena que por cuatro energúmenos no se pueda disfrutar en condiciones de tu equipo de fútbol, que tengas que presenciar comportamientos aberrantes en nombre de rivalidades absurdas.

Cierto es que la rivalidad le da vidilla a los partidos, pero siempre tiene que ser sana y dentro de unos límites, nunca hay que llegar a los extremos de esta gente. Y desde luego los equipos de fútbol tendrían que tener una normativa para contener a esos individuos tan violentos, no dejándoles formar sus propias peñas y denegándole el acceso a los estadios de  quien realmente no ama a este deporte y se dedica a repartir violencia que nada tendría que ver en la afición al deporte. Esperemos que este suceso sea el último del que tengamos constancia en España y que los clubs, fuerzas de seguridad y demás aficionados se unan para evitar tamañas tropelías, porque la afición del deporte no debería de traer consigo la violencia.