El Barcelona se complica con los centrales

Tengo la sensación de que el Barcelona no tiene mucho tino con los defensas centrales. Eso o que simplemente no se aclaran. En unos viajes de ida, otros de vuelta y otros de ida y vuelta, no tengo nada claro, y creo que el Barça tampoco, el jugador que acabará recalando en el club tricampeón. Muchos nombres para ocupar una posición que está realmente muy bien cubierta y que el nuevo jugador, en caso de llegar, tiene toda la pinta de partir desde el banquillo.
Cuando Martín Cáceres llegó a Barcelona muchos lo vimos como una contratación acertada, su calidad, su joven edad y su adaptación al lateral invitaba a pensar en él como un parche fiable a lo largo del año. Jugó menos de lo esperado y la próxima temporada vestirá la camiseta de la Juventus, además de un prometedor central también se ha perdido un compañero de vestuario. A priori, y viendo algunos acontecimientos en estos últimos días, creo que el Barcelona se ha equivocado con el uruguayo.
Tras un año de cesión en la Bundesliga, el brasileño Henrique tampoco convence al cuerpo técnico blaugrana y todo parece indicar que abandonará la disciplina culé en futuras semanas. Para colmo, parece haberle ganado la posición dos jugadores de la cantera que no tienen mala pinta, sobre todo el juvenil Marc Muniesa, que en principio jugará con el Barcelona Atlètic en Segunda B con diecisiete años.
La guinda del pastel, aunque en realidad todo esto sea un cacao, es Chygrynskiy, el jugador que quiere Pep desde hace ya demasiado tiempo. Lo que debería ser un traspaso sin más problemas se está yendo al garete y prácticamente está descartado el joven central.
Parece que el Barcelona está buscando un jugador que pueda actuar en banda derecha aunque su posición natural sea la de central. Entre los que se fueron, los que no llegan y los que tampoco convencen el cuerpo técnico sigue buscando a ése jugador tan deseao. Se irán añadiendo más nombres a la lista y no descartemos que al final nadie llegue y sea un canterano quien ocupe su lugar.