El espectáculo se llama Barcelona

Los partidos de los dos grandes eran para ganar, incluso golear, como acabó sucediendo. Era muy previsible que después de la jornada de hoy siguiera la misma distancia de puntos. El Real Madrid pone goles, digamos que va a lo que va. El Barcelona es otra cosa, además de goles pone jugadas de obra de arte, magnifica el fútbol como espectáculo y hace realidad jugadas que solo están en las mentes de los más creativos. Pagar la entrada más cara sale barato en el Camp Nou.
El Barcelona goleó seis a cero a un Málaga común, muy lejos del Málaga revelación que lleva toda la temporada luchando por puestos Uefa y Champions. En los días previos se le atragantaban las palabras a Antonio Tapia, no era capaz de decir sin que su lengua diera más de un tropezón que en el Camp Nou había que marcar sí o sí para rascar algo. Imaginándose donde se metía y de la hazaña que tendría que hacer su equipo para poder irse a Málaga con un valiosísimo punto, o algo peor: una derrota sensata. Fueron seis y pudieron ser otros seis más.
El partido me recordó mucho a tantos otros que se han vivido en el estadio culé y terminaban con una escandalosa goleada. Por encontrale algún “pero”, echo en falta que el Barça no abra antes la lata. Necesita cuatro o cinco ocasiones claras de gol antes de marcar el primero. En esta ocasión han transcurrido casi veinte minutos de total acoso para hacer el primer gol. En los segundos cuarenta y cinco minutos ya habían marcado el quinto y sexto tanto en los primeros diez minutos.
Es difícil quedarse con alguien que haya destacado sobre el resto. Entiendo que Andrés Iniesta ha estado especialmente genial, la asistencia en el gol de Dani Alves es de grandes genios. Tristemente se ha tenido que ir lesionado en lo que parece una lesión leve. Estará inactivo durante quince días por lo que Del Bosque tendrá que pensarse un sustituto. La línea de ataque blaugrana ha mojado al completo, además de un siempre sensacional Xavi.