España en la Final del Mundial: noventa minutos para pasar a la Historia

El domingo, a eso de las 22:30h (si es que no hay prórroga), puede que seamos campeones del mundo. Si España vence a Holanda levantará la copa del Mundial por primera vez en su historia. Pero si, además de ganar, lo hacemos dando una exhibición, podríamos pasar a la Historia, con mayúsculas. Está claro que lo primero es vencer y en ningún caso estoy dando el partido por ganado, pues la Selección Holandesa se merece tanto respeto como el que pedimos para nosotros. Pero La Roja puede hacer algo muy grande este domingo y soñar es gratis.
Los campeones suelen ser los primeros en ser recordados, pero no siempre es así. No es lo mismo ganar la Eurocopa como lo hizo España a como lo hizo Grecia. Dentro de veinte años, ¿quién se acordará de aquella Selección Griega? En cambio, por toda Europa seguirá recordando a aquella generación de españoles, esos locos bajitos. El mejor ejemplo lo tenemos en la Holanda de 1974 (los antepasados de nuestro rival en la final de mañana). No ganó el campeonato, perdió la final 2-1 contra Alemania Federal en el Olímpico de Munich. Pero aquel combinado neerlandés pasó a la Historia como La Naranja Mecánica, el primer equipo moderno, el primero en practicar el fútbol total. Claro que nos acordamos de Beckenbauer, Vogts o Müller, pero no tanto como de Cruyff, Rep o Neeskens y, sobre todo, de aquel equipo como conjunto.
La Naranja Mecánica cambió el deporte del balompié. Su influencia en el fútbol posterior se ha extendido a nuestros días, más de treinta años después, en gran parte recogida por el FC Barcelona desde que Johan Cruyff modernizó Can Barça. Así que sí, lo primero es ganar, pero la victoria final no es la única manera de pasar a la Historia, ni de ser recordados, alabados, reconocidos… Por ello no puedo evitar pensar en que esta España que nos tiene locos a todos puede hacer algo mucho más grande que ganar un Mundial.
Cuando, estando solo, pienso en la final, no hay lugar para el miedo ni la prudencia. Imagino un partido en el que nuestros héroes consigan jugar tan bien como contra Alemania y que ese inigualable estilo florezca en forma de tres o cuatro goles que acaben elevando a España a lo más alto del firmamento futbolístico. Sería extraordinario para nosotros, los españoles, pero no menos importante para el fútbol del futuro. Aquella Holanda del 74 no ganó y cambió el fútbol para siempre. Mañana los nuestros pueden ganar y mucho más: convertirse en una referencia para la posteridad. ¿Por qué pensar en la victoria cuando podemos tener la gloria?
Foto | <a href=”http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bundesarchiv_Bild_183-N0716-0315,_Fu9Fball-WM,BRD-_Niederlande_2-1.jpg”>Mittelstädt (Neeskens convirtiendo el penalti que adelantó a Holanda en la final que acabó perdiendo con Alemania Federal por 2-1 en 1974)
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España en la Final del Mundial: noventa minutos para pasar a la Historia

