España Sub17 cae en semifinales con Nigeria

Llegué tarde a mi cita televisiva por culpa de mi compañero Juan Baeza. Cuando me senté en el sofá dispuesto a disfrutar del España – Nigeria lo primero que vi fue a Iker Muniain llorando mientras caminaba hacia al banquillo para que Carmona jugase por él. Aquello parecía ser una premonición de lo que más tarde acabaría ocurriendo.
A la media hora los nigerianos anotaban el primero de sus tres goles. Por su banda derecha, defendida por Aurtenetxe, llegó el uno a cero. Un pasillo del que se aprovechó Okoro para marcar muy fácilmente, tan sólo con la minipresión de Koke. En la primera mitad, antes y después del gol nigeriano, España nunca dio sensación de peligro salvo alguna jugada excepcional.
En la segunda mitad tenía confianza de que ocurriese cuando España comienza perdiendo: que al final remonta el encuentro. Me acordé del partido ante Estados Unidos o más recientemente el de Uruguay, donde salimos victoriosos a pesar de comenzar perdiendo. Las sensaciones en los segundos cuarenta y cinco minutos fueron mejores pero sin poner en demasiado peligro la portería de los anfitriones.
España ya no era la misma, se notaba el cansancio, pesaban las piernas y en lo psicológico tampoco reunían esfuerzos. Lo que seguía igual eran los errores en defensa, donde el cero a dos y cero a tres dejaron en evidencia a Jordi Amat y Sergi Gómez. Para entonces ya no había nada que hacer, o eso fue lo que transmitían muchos de los jugadores españoles. Un gran gol de Borja Bastón sirvió para tres cosas: dar aliento cuando quedaba tiempo para la hazaña, no dejar a España huérfana de gol en un sólo encuentro y para que el ariete colchonero empate a goles con el uruguayo Gallegos en la tabla de máximos anotadores a falta de que Españe juegue el tercer y cuarto puesto.
Fuente:
España Sub17 cae en semifinales con Nigeria