Joan Laporta y su nacionalismo catalán

Además de verme cada mañana en el espejo, me considero un bicho raro por otras cosas, como por ejemplo ver con buenos ojos que Joan Laporta exprese públicamente su ideología. Empiezo a estar bastante cansado de que cada palabra que relaciona a Laporta y la política sea para hablar mal, para criticarlo de una sobremanera extraordinaria. Y es que además, parece que cada día son más y se crecen, o ambas cosas.
Me hace mucha gracia cuando vocean a diestro y siniestro que el presidente del Barcelona no debería mezclar deporte y política. La risa desaparece para dejar paso a la indignación cuando los que sueltan “eso” por la boca son los mismos que hacen la vista gorda con quien realmente mezcla deporte y política.
Yo no creo que Joan Laporta mezcle al Barcelona con la política. Cierto que tiñe al barcelonismo con particularidades del catalanismo, que se ven engrandecidas con el fanatismo catalán de su presidente, pero no deja de ser un hecho superficial que el Barcelona tenga como frase característica con “més que un club” o la senyenera en una zona poco vistosa de la camiseta.
Quizá todo esto sea una excusa para poder meterle mano a Laporta, la única vía en la que poder despotricar con la obligación de no recordar que ha ganado dos Champions, que ha hecho historia con un triplete o que ha conseguido hacer un Barcelona de ensueño.