Los ‘Reyes de Copas’ se citan en Mestalla
Hacía tiempo, mucho tiempo que los dos equipos más laureados de la Copa del Rey no se daban el gustazo de estar en la final del torneo. Barça y Athletic vuelven a darle vida, carisma y color a una competición devaluada porque los grandes la han visto más cómo un problema que como un título, cómo una manera de salvar dignamente la temporada.
En las dos ciudades ilusiona, aunque sin duda el equipo vasco la ha cogido con más ganas. Se trata de una afición huérfana de grandeza desde hace tiempo y Caparrós con poco, muy poco, ha sabido devolverle a una final, contra un coloso. El trabajo del andaluz no se valora. No se hacía en el Sevilla y ahora no se hace en Bilbao. En los dos sitios hizo grandes cosas con la cantera, siempre con la cantera. Esa filosofía es la que le hace gran técnico: darle paso a los que vienen detrás.
Pep ha conseguido que el equipo juegue, se divierta y, lo más importante y difícil, que se comprometa con la causa de volver a ser grande. Llegar a la final de Copa me parece un claro indicio de que Pep es un ganador nato. Tiene en la cabeza el triplete, aunque sea tan cauto como para no reconocer tal temeridad. Guardiola es la fusta que le faltaba a la plantilla desde hace mucho tiempo.
En cualquier caso, lo de Mestalla promete ser bonito, disputado e histórico. La Copa necesita que dos de sus ilustres estén en su final y devuelvan el protagonismo perdido entre los grandes de tal torneo que, por otro lado, en otros países como Inglaterra son veneradas hasta la extenuidad. En mayo nos vemos de nuevo en Valencia.
El Jugador nº12 - 24.03.2009