Manchester City, el nuevo animador del mercado

¿Quién se lo iba a decir a los aficionados del Manchester City hace sólo algunos años? Pero los petrodólares de Abu Dhabi consiguieron exactamente lo que prometían: fichajes de campanillas para un club históricamente modesto y apegado a las clases sociales más bajas de la ciudad industrial de Manchester. El Chelsea sustituyó al Manchester United como el rico asqueroso y ahora ese puesto lo ocupa hegemónicamente el City.
Este verano el club celeste va a acaparar gran parte de los movimientos más sonados del continente. Los Big Four británicos no están en su mejor momento económico, lo mismo que los grandes del calcio. Y es España, incluso el gasto desorbitado del año pasado de los grandes clubes, que parecían ajenos completamente a la crisis financiera internacional, se está notando en las arcas de Barcelona y Real Madrid.
Y mientras, al Man City llegan Touré Yayá, David Silva y Jerome Boateng. Kolarov y Balotelli parecen bien enfilados y se ha hablado de otros cracks en el punto de mira como Fernando Torres, Ibrahimovic, Landon Donovan o Drogba.
Tras un arranque que parecía de perro ladrador y poco mordedor, con promesas de fichajes extraordinarios que se quedaron en buenas incorporaciones, el año pasado fue un punto de inflexión con la llegada de Tévez, Adebayor, Gareth Barry y compañía. Con las incorporaciones de este verano, se está apuntalando un equipo muy considerable que amenaza seriamente la hegemonía de los Big Four.
Un club que va a animar la Premier y el mundillo futbolístico en general. Ya podéis prepararos para que cualquier jugador de renombre se sitúe en la órbita del Manchester City. Los agentes de futbolistas se frotan las manos porque ya pueden instar a los clubes para mejorar los contratos de sus representados, bajo amenaza de marcha al Manchester City. Jugadores de calidad transferibles y con la salida bloqueada por los altos costes de su traspaso y su ficha ya tienen en Manchester su tierra prometida.
Para todos los demás, ha llegado el momento de la imaginación, de confiar en los técnicos que saben de fútbol, del ojeo exhaustivo en busca de perlas buenas, bonitas y baratas, de invertir más en cantera. La otra opción es seguir alargando créditos como si el dinero no tuviese fin, seguir fichando nombres. Muchos de los que elijan la segunda acabarán su historia en los próximos tiempos.
Foto | Dullhunk

