Nadie echó de menos a Iniesta

Todas las alarmas que se encendieron el pasado domingo, minutos después de dejar escapar la oportunidad de ganar la Liga en el Camp Nou, con la preocupante lesión de Andrés Iniesta se fueron apagando anoche con el paso de los minutos, después de 48 horas en las que en boca de todos estaba la importante ausencia del héroe de Stamford Bridge, que no sólo se perdería la final copera ante el Athletic sino que también corría el riesgo de no estar en Roma el próximo 27 de mayo.
Por suerte, la lesión del manchego no fue tan severa como dejó entrever Pep Guardiola tras la conclusión del choque ante el Villarreal, pero sí lo suficiente para que el centrocampista dejara escapar, muy a su pesar, la posibilidad de jugar en Mestalla. La enfermería barcelonista, además, contaba con inquilinos de un gran peso específico en la plantilla del aspirante a la triple corona. Junto a Iniesta estaban Henry y Márquez. De los dos últimos Guardiola ya se había sobrepuesto en la vuelta de las semifinales de la Champions League, pero de la ausencia del primero había que encontrar una solución de garantías de manera inminente.
Pep confeccionó un once de garantías, con la base de los partidos más trascendentes pero con la inclusión de Pinto –que se quitó aquella espinita del pasado- y Bojan, que aunque en un principio ocupaba el lugar natural de Henry –la banda izquierda- al final acabó como delantero centro y marcando un precioso tanto (el 1-3). El centro del campo tuvo como dueños a Xavi, Keita y Busquets –ninguno desentonó- y la defensa, de nuevo con un improvisado Touré en el eje de la zaga, tuvo sus momentos dubitativos al principio, que hicieron que Guardiola hiciera calentar a Sylvinho, que tras la reacción del Barça con el empate, se sentó definitivamente en el banquillo. El flanco izquierdo volvió a ser de Puyol tras la baja del sancionado Abidal.
Así, con varios jugadores en posiciones antinaturales, pero con la convicción por bandera, al entrenador culé le salió redonda la jugada. Nadie echó de menos a Iniesta. Ni a Henry. Ni a Márquez. Ni a Abidal. Una excelente noticia para lo que se viene, que no es otra cosa que una tremenda final ante el Manchester United, para la que un servidor variaría la obligada entrada de Víctor Valdés y la de Iniesta por Bojan, siempre y cuando Henry todavía siga entre algodones. Para ello Pep todavía tiene tiempo para reflexionar. De momento, que disfrute de la Copa, quién sabe si también de la Liga el próximo fin de semana, y ojalá que en quince días del trono continental. Todo ello, a sabiendas que cuenta con una plantilla de auténtico lujo.
En NdF | Final de Copa 2009
Fuente:
Nadie echó de menos a Iniesta