Planeando el renacimiento del New York Cosmos
En este blog he hablado en alguna ocasión de la curiosa experiencia del New York Cosmos, equipo que vio acabar la carrera de Pelé y que se embarcó en un proyecto muy americano de espectáculo mediático, que tuvo sus mejores y peores momentos y que acabó engullido por sus propias grandezas y miserias en 1985, tras la desaparición de la North American Soccer League.
Pues bien, parece que alguien quiere hacer renacer el proyecto, y no es otro que Paul Kemsley, antiguo propietario del Totthenham y cuyos negocios en las islas, personalizados en la empresa Rock Investment, valorados en 500 millones de libras, sufrieron un grave colapso. Ahora vive en Estados Unidos, donde trata de rehacer su fortuna, y ha dado un nuevo paso en el mundo del balompié haciéndose con los derechos de imagen y de nombre del New York Cosmos, hasta el momento en propiedad de G. Peppe Pinton.
La intención de Kemsley, cuya oferta económica para conseguir los derechos de la marca aún no se conocen, es crear un equipo de estrellas que juegue partidos amistosos por todo el mundo, mientras también trata de hacerse con el permiso pertinente para convertirse en una franquicia más de la MSL americana.
“Si quiero algo, lo compro” solía decir Kemsley, famoso por sus agresivas adquisiones empresariales y por su gusto por el juego, las apuestas y las grandes timbas de póker, cuando las cosas le iban algo mejor. La idea de una especie de Harlem Globbertrotters del fútbol no parece la más atractiva desde nuestro punto de vista como aficionados a este deporte y no se presenta muy factible entre tantos clubes consagrados que ya realizan giras cercanas al show sin perder de vista sus objetivos deportivos en ningún momento. Veremos si este potencial capricho de un rico tiene algo de futuro.
En NdF | Cuando el fútbol se convierte en un circo