El paraíso futbolístico que es la Premier League en la actualidad deportiva podría tener los días contados. El diario The Guardian reveló días atrás unas informaciones que aseguran que los clubes del campeonato inglés deben, entre todos, alrededor de 3.500 millones de euros en deudas contraídas en los dos últimos años.
Tal y como se publica en Futbolistadigital.com, “las más destacadas son las del Chelsea, que debe casi 800 millones de euros a su propietario, Roman Abramovich”, seguidas por las del Manchester United (795 millones), Arsenal (470 millones), Fulham (224 millones) y el recién descendido Newcastle (120 millones).
EL ‘DOPING’ FINANCIERO. La principal responsable del estado de números rojos en el que se encuentran la mayor parte de los equipos ingleses no es otra que la práctica que en los últimos tiempos se ha extendido en el balompié de las islas: la compra de clubes por parte de capitales extranjeros, principalmente millonarios “aburridos” -como el dueño del Manchester City, Sulaiman Al-Fahim-, que, después de haber invertido una gran cantidad de dinero con el objetivo de recuperarla en un futuro a medio plazo, se dan cuenta de que no todo es tan bonito como se lo habían pintado.
Este hábito, que podría ser considerado ilegal o, al menos, “moralmente ilícito”, es el que permite que los conjuntos de la Premier se hagan con los servicios de los mejores jugadores del mundo para así conseguir “dominar” el fútbol europeo, como ya hacían hasta que apareció un tal Fútbol Club Barcelona en escena.
La cuestion es que, tarde o temprano, alguien tendrá que pagar esas deudas. Cuando se habla de la economía de los clubes de fútbol, y se apunta que tal equipo mantiene una deuda de tal cantidad, parece como si, con el tiempo, ese dinero fuera a llegar solo, como si los que esperan a que les sean abonadas las cantidades que les son adeudadas se fueran a olvidar tan fácilmente y terminaran perdonando a los morosos.
No es así, y, más pronto que tarde, llegará el día en que los City, Chelsea, United y compañía se den cuenta de que las inversiones ultramillonarias son difícilmente recuperables, a no ser que estas tengan como resultados un notable incremento de títulos en las vitrinas del club, dejando a un lado el merchandising y la expansión hacia territorios lejanos, como pueden ser los países asiáticos.
LIVERPOOL, “AL BORDE DEL COLAPSO”. De todos los equipos ingleses con problemas financieros, el Liverpool es sin duda el que más difícil lo tiene para salir del bache. En este caso, no se debe a las deudas contraídas -que ascienden a los 48 millones de euros, mucho menos de lo que deben Chelsea o United-, sino a la necesidad de los reds de renovar una plantilla de mucha calidad, pero a la vez muy corta para optar a los títulos de más prestigio en el panorama europeo.
Es por ello por lo que la prensa inglesa ya afirma que los de Anfield se verán obligados a vender algunas de sus estrellas si quieren armar un plantel competitivo al máximo para el próximo ejercicio. Los nombres de Xabi Alonso, Javier Mascherano y Daniel Agger son los que más suenan como posibles trapasos en este mercado veraniego. Incluso se ha llegado a especular con una posible salida del capitán, Steven Gerrard, con destino a España, Italia o algún otro cuadro de la Premier.
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