Gracias Ronaldo
A pesar de que su carrera estaba de capa caída y que deambulaba a sus 34 años por los terrenos de juego de su Brasil natal, Ronaldo siempre generaba expectación cada vez que saltaba al campo. En los últimos años había ganado volumen y ya se había dejado llevar por ese problema de hipotiroidismo que se le detectó en Milán, sus múltiples lesiones que no le dejaban rendir al máximo nivel han provocado que hoy, uno de los grandes del fútbol mundial cuelgue las botas.
Desde que enamorará a Europa con tan sólo 17 años en las filas del PSV Eindhoven, Ronaldo siempre ha estado en boca de todos, para lo bueno o para lo malo, pero siempre en la picota informativa. Su fichaje por el Barça le lanzó al estrellato y en tan sólo una temporada encandiló a Can Barça que veía como se marchaba hacia la capital lombarda por no tener visión de futuro.
En Milán no consiguió hacer el mismo número de goles que hizo en Holanda y España, pero si que fue esencial para que el Inter de Milán consiguiera ganar una Copa de la UEFA. Pero su frágil rodilla comenzó hacer de las suyas e impidió que la luz del astro brasileño alumbrará los campos italianos. Tres años que pasó casi en blanco y con el Mundial de Corea al fondo, lo que motivo su recuperación.
Ganó el Mundial de Estados Unidos con tan sólo 17 años, pero no jugó ni un sólo minuto. Siendo la estrella de Brasil en el Mundial francés, se quedó a las puertas después de haber sufrido antes de la final convulsiones en el hotel que le impidió estar al cien por cien en Saint Dennis. En Corea y con todos los amantes del fútbol pensando que sería un muñeco roto por culpa de su maltrecha rodilla, regresó a lo grande, siendo uno de los hombres más importantes en la consecución del título mundial para la canarinha.
Llegó al Real Madrid de los galácticos y regresó a los números de antaño, colaborando en la consecución de varios títulos colectivos e individuales, volvió a disfrutar del fútbol y las lesiones graves le respetaron durante su etapa vestida de blanco. Pero la llegada de Capello al Bernabéu aceleró su marcha nuevamente a Milán, esta vez para vestir con la zamarra rossonera del equipo de Berlusconi.
En Milán no pudo brillar como lo hiciera en la capital española, nuevamente las rodillas le jugaban una mala pasada, esta vez fue la que hasta ese momento era la “buena”. Su club no le quiso renovar hasta que no estuviera totalmente recuperado y finalmente desempleado decidió volver a Brasil para jugar con Corinthians, su último equipo en activo.
Pienso en las jugadas pero no las ejecuto como quiero
Con esas palabras dijo adiós el crack brasileño en la tarde de hoy, un hombre que ya no tenía el físico que poseía años atrás y que quería ganar la Copa Libertadores con su equipo, ahora nos quedará en el recuerdo sus goles, sus múltiples títulos individuales y colectivos, su regate, velocidad y efectividad de cara a gol. Sólo nos queda decirte gracias por estos años de fútbol.
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Gracias Ronaldo


