Nuevo emperador romano

En la capital italiana ya está Luis Enrique para hacerse cargo de la Roma. Llega en compañía del recientemente retirado Iván de la Peña y con la clara intención de triunfar fuera de nuestras fronteras y sin haber pasado todavía por la liga BBVA.

Su excelente temporada con el filial del Barcelona y su intención de no continuar con los blaugranas, hicieron que equipos importantes de Europa suspirarán por el que consideran el nuevo “Guardiola”, finalmente fue la Roma la que se hizo con sus servicios, el equipo de la capital jugará la Europa League la temporada que viene.

Y me alegra el fichaje del asturiano por la Roma y lo que representa, parece que por lo menos un equipo de la Serie A quiere cambiar su filosofía. No hay que negar que el fútbol italiano es más defensivo que ofensivo, pero esta apuesta arriesgada por parte del director deportivo romano, Walter Sabatini, va más lejos y con la clara convicción que la manera de ver el fútbol de Luis Enrique puede cuajar en una liga tan exigente como es la italiana.

Apuesta por el fútbol de ataque y creativo será la que se podrá ver en el Olímpico de Roma cada quince días, eso es lo que esperan tanto la entidad como los nuevos técnicos, ahora sólo falta refrendarlo con resultados positivos para que otros equipos del Calcio se animen en esta apuesta del fútbol ofensivo.

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El pequeño Buda se retira

Hoy viendo en los deportes la rueda de prensa de Iván de la Peña, no he podido evitar entristecerme por la retirada de una eterna promesa, sobretodo me ha conmovido las lágrimas manando de sus ojos, que cerraba una etapa importante en su vida.

“Lo pelat” se formó en la Masía y era la joven promesa que todo el mundo pensaba que se igualaría a la que había salido un año antes en el Real Madrid, Raúl. Era el año 1995 y comenzaba el declive de la época de Cruyff en el banquillo culé. Con él llegaban al primer equipo varios compañeros como Roger, Celades, Rufete y Moreno entre otros, a esa generación el entorno blaugrana la bautizó como “La quinta del mini”.

Todavía recuerdo esos primeros años en el que tuvo un rol importante, todo los aficionados al fútbol pensábamos en su futuro como crack y la gran carrera que se le esperaba liderando al Barça. Pero el salto de calidad nunca llegaba, unas veces las lesiones y otras las desconfianza de sus técnicos le impedían desarrollarse como jugador y dejar de ser esa eterna promesa.

El fútbol italiano le llamó a filas, la Lazio pagó 2.500 millones de las antiguas pesetas(15 millones de euros) por su fichaje y los tiffosis laciales lo recibieron como el crack que necesitaban. Comenzó siendo titular y Eriksson contaba con él, pero nuevamente una lesión le apartaba del once titular y poco a poco fue perdiendo la confianza del sueco.

Durante esas dos temporadas tuvo dos cesiones, intentando que diera el eternamente esperado salto de calidad para convertirse en crack. En el Olympique de Marsella nuevamente fracaso y la temporada siguiente el Barça lo repescó como regreso del hijo prodigo y echar un tupido velo por la marcha de Luis Figo al eterno rival. En el Nou Camp fracasó nuevamente y se esperaba que fuera el fin del jugador como jugador de élite, pero se desvinculó del Lazio y fichó por el Espanyol hasta final de temporada.

Allí sí, con la elástica del “eterno” rival se soltó el pelo y colaboró con la permanencia de los pericos en Primera división, los grandes equipos volvieron a fijarse en él y ese verano fue extraño. Nadie daba lo que pedía su representante, recuerdo que comenzó la temporada y De la Peña se entrenaba en solitario, pero nuevamente llamaba a su puerta el Espanyol.

Desde ese momento se convirtió en un icono para su afición. Era el motor de un equipo que se salvaba in-extremis, ganaba una Copa del Rey, regresando a Europa y llegando a la final de la Copa de la UEFA. Las lesiones musculares aparecían pero volvía con más fuerza al once titular. Incluso gracias a ese gran momento cumplió uno de sus sueños, ser seleccionado con la absoluta y jugar hasta cinco veces con la selección.

Estas dos últimas temporadas han sido un calvario de lesiones musculares, tan sólo ha disputado cinco partidos con la blanquiazul y la afición españolista sabía que se aproximaba el final de su carrera. Pero no por esperado ha sido menos desilusionante, el anuncio de su marcha y las lágrimas que brotaban de sus ojos era un signo de la impotencia de querer y no poder.

Hasta siempre, pequeño Buda.

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El Valencia golea al Getafe y adelanta a un Atlético lamentable

El Valencia consiguió una importante victoria ante el Getafe en el día de hoy, ya que le permite alcanzar el quinto puesto de la clasificación, adelantando a un Atlético desastroso que cayó en el Calderón ante Osasuna por 2-4.

Los de Emery le endosaron un contundente 4-1 al equipo ‘azulón’, resultado engañoso que no refleja lo visto sobre el terreno de juego, ya que el ‘Geta’ tuvo serias oportunidades de adelantarse en el primer tiempo y de igualar el marcador en el complemento.

VILLA Y MATA, DÚO LETAL. Mucho esfuerzo tuvo que derrochar el Valencia para sacar adelante su compromiso ante el Getafe. Los de Victor Múñoz saltaron más entonados al terreno de juego y gozaron de las mejores ocasiones en los primeros compases del partido, gracias, en buena parte, a la movilidad de Soldado y Uche en el ataque del conjunto madrileño.

Todo cambió en el minuto 19 de partido, cuando el trío Silva-Mata-Villa apareció por primera vez. El ‘7′ lanzó el primer desmarque, desconcertando a la zaga rival, Silva aguantó el esférico y esperó a que Mata entrara desde segunda línea para efectuar el pase en el momento exacto y dejar al canterano del Real Madrid solo y en posición legal ante Jacobo y que anotara el primero de la tarde. Sólo seis minutos después, el centrocampista canario volvió a aparecer para provocar un penalti cometido por Lucas Licht. Villa transformó la pena máxima y llevó la tranquilidad a la grada de Mestalla.

No obstante, el Getafe no se achantó en los primeros minutos de la segunda mitad y buscó el tanto que le diera esperanzas. Lo consiguió en el 48′, cuando Casquero convirtió un dudoso penalti cometido por Albelda sobre Uche.

A partir de ahí, pudimos ver el guión esperado: los visitantes con la posesión del balón en busca del empate y los locales esperando atrás al primer contraataque que tuvieran para resolver la contienda. Lo tuvo Albiol, en el 56′, y no perdonó; el capitán valencianista disparó con la zurda desde fuera del área, tras jugada personal, batiendo a Jacobo después de que el cuero pegara en el palo derecho de la meta getafense.

Tan sólo cuatro minutos después, Villa aprovechó un nuevo contragolpe para plantarse solo ante el guardameta pucelano y provocar una nueva pena máxima que supondría la segunda amarilla, y por tanto la expulsión, del arquero del Getafe. El propio ariete internacional anotó desde los once metros, a pesar de que Ustari, que entró por Soldado para cubrir la portería de los suyos, tocara la pelota en su intento por despejarla.

Al final, una goleada que da alas al cuadro ‘che’, pero que no termina de resolver sus problemas, ya que podimos volver a contemplar los problemas que tiene el equipo de Emery cuando no juega a lo que sabe, es decir, al contragolpe.

El Valencia golea al Getafe y adelanta a un Atlético lamentableASPIRACIONES EUROPEAS, DEFENSA DE REGIONAL. El Atlético volvió a desaprovechar una nueva chance de acercarse a sus rivales en la pelea por los puestos que dan derecho a disputar la Liga de Campeones del año próximo. Ni siquiera la derrota del Villarreal en Almería (3-0) motivó a los de Abel, que volvieron a cuajar un partido lamentable, sobre todo en defensa.

El Osasuna fue mejor en todo momento y aprovechó prácticamente todos los errores de la zaga rojiblanca, que rozó el ridículo en más de una ocasión y permitió que Pandiani en dos ocasiones, el húngaro Vadocz y el iraní Masoud destrozaran las aspiraciones del conjunto colchonero. Los tantos de Forlán, que en el 15′ de la primera mitad suponía el empate a un gol, y de Pablo, que sirvió para recortar distancias a poco más de un cuarto de hora para el final, no fueron suficientes para hacer frente a un cuadro ‘rojillo’ que consigue tres puntos importantísimos en su lucha por la salvación.

EL ESPANYOL RESPIRA. Iván De la Peña volvió a ser el protagonista en el Olímpico de Montjuic. Y es que cuando Lo Pelat tiene el día, es más que probable que los suyos se lleven la victoria. El cántabro fue el que generó los dos primeros goles del Espanyol; primero con una asistencia a Iván Alonso, que resolvió aprovechando la indecisión de Aranzubía, y posteriormente anotando el segundo, con un disparo desde el borde del área del Deportivo.

El equipo gallego acortó distancia gracias a Lassad, cuando apenas restaban tres minutos para el descanso, pero no pudo encontrar la manera de igualar el choque y terminó bajando los brazos ya en el descuento, cuando Lopo mandó al fondo de su propia portería un disparo de Rufete. A pesar del triunfo, los catalanes continúan siendo el farolillo rojo de la clasificación. Eso sí, ahora se encuentran a seis puntos del Getafe, que cae al decimoséptimo puesto de la tabla.

 

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