España se pasea ante Nueva Zelanda en su debut en la Confederaciones

Diecisiete minutos ha durado el partido con el que debutaba España en la Copa Confederaciones; el mismo tiempo que ha tardado Fernando Torres en conseguir un hat-trick que sirvió para dejar al combinado nacional con un claro 3-0 en el marcador. Posteriormente, Cesc Fàbregas, en el minuto 24, y David Villa, en el 48′, terminaron por rubricar la goleada del conjunto dirigido por Vicente Del Bosque.

El rival, Nueva Zelanda, no ha servido ni siquiera para poder hacer un ligero análisis del estado de forma de los nuestros. Los de Ricki Herbert han concedido demasiadas facilidades a los atacantes españoles, y estos no han tenido piedad alguna a la hora de resolver las oportunidades que se les iban presentando, al menos en lo que a la primera mitad se refiere.

Eso sí, el encuentro nos ha permitido contemplar el buen momento de un Albert Riera que va a más, la tranquilidad y habilidad con la que Xabi Alonso es capaz de manejar el centro del campo, o el compromiso de Carles Puyol con la camiseta de ‘la roja’, esa que siempre defiende dándolo todo y ante cualquier circunstancia, sea el choque amistoso o de competición oficial, a pesar de lo que puedan decir algunos.

España se pasea ante Nueva Zelanda en su debut en la ConfederacionesNo obstante, el match del miércoles, ante Iraq, se prevee más disputado que el que hemos podido contemplar en el día de hoy. Si España consigue la victoria ante el cuadro asiático, no sólo se clasificaría matemáticamente para la siguiente ronda, sino que podría hacerlo como primero de grupo si Sudáfrica no es capaz de ganarle a nuestros adversarios en el día de hoy.

IRAQ Y SUDÁFRICA IGUALAN EN DESILUSIÓN. El partido que abrió el torneo fue bien distinto al que cerró la jornada dominical. La selección anfitriona, Sudáfrica, y el campeón de la Copa Asiática, Iraq, empataron sin goles en el mítico Ellis Park Stadium de Johannesburgo.

Tras un primer periodo aburrido y soporífero, los locales intentaron adelantarse en el marcador en la segunda mitad, mientras los iraquíes aguardaban encerrados en su propio campo, esperando un contragolpe que nunca llegó. A partir de la salida del centrocampista del Everton, Steven Pienaar -cuya suplencia sorprendió a algunos- los bafana bafana consiguieron generar algunas ocasiones de gol bastante claras, pero fallaron estrepitosamente, hasta el punto de que uno de los delanteros sudafricanos, Parker, sacó bajo la línea de gol el que podría haber sido el tanto de la victoria para los de Joel Santana.

Sin embargo, los anfitriones han acabado mostrándose inoperantes en casi todas las facetas del juego. No más que sus rivales, que terminaron perdiendo tiempo en los instantes finales a pesar de contar con una falta lateral y un saque de esquina con el que podían haber llevado algún tipo de peligro a la meta defendida por Khune. No se entiende si a los asiáticos les valía el empate porque pretenden sacar algún punto en el choque ante España o porque han ido al continente africano, simplemente, a ver qué pasa.

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Gerrard: “Torres es la llave para ganar la Premier”

Gerrard: Torres es la llave para ganar la Premier

El capitán ‘red’ lo tiene muy claro. Tras la exhibición de su equipo frente al Manchester en Old Trafford, con un Torres espectacular, Gerrard afirma que son candidatos al título de mano del español. “el Liverpool puede ganar la Premier y Fernando Torres es la llave para conseguirlo”, aseguró a los medios.

“Es mágico. Es el mejor delantero del mundo y mucha gente coincidirá conmigo. Si seguimos a partir de ahora en esta línea tenemos opciones de llevarnos la liga inglesa”, relata el centrocampista del Liverpool, que asestó un golpe a la Liga con su victoria a domicilio contra el líder. “Torres y yo nos entendemos muy bien”, apuntó.

El Liverpool ha hecho una petición a la UEFA para que se cambie el partido de cuartos del 15 de abril, cuando se cumple el 20 aniversario de la tragedia de Hillsborough. Gerrard expresa su deseo de que tal cambio llegue a buen puerto. “Hillsborough está siempre en mi mente porque perdí a un miembro de mi familia y todo los triunfos que logremos como equipo este año estará dedicado a las personas que perdieron allí vida”, aseguró el capitán.

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La Premier está viva

El Liverpool no ha dicho su última palabra en la Premier. Los de Benítez se mantienen en la lucha con el Manchester United -líder con dos puntos de ventaja y un partido menos que los del Mersey-, y en buena parte es gracias a Fernando Torres, que anotó los dos tantos que le sirvieron a su equipo para imponerse a un Chelsea venido a menos.

Con un Anfield abarrotado, los locales controlaron la posesión del esférico en todo momento y fueron los únicos que dieron sensación de querer ir a por el partido. Los blues, por su parte, se mostraron seguros en defensa y consiguieron parar las acometidas de sus rivales, todas ellas iniciadas por su capitán, el omnipresente Steven Gerrard. De esta forma, los de Scolari consiguieron aguantar buena parte del encuentro sin ser acosado por el oponente, que no veía la manera de penetrar en el muro de los londinenses en el que se erigió como protagonista un brasileño llamado Alex.

Algo o alguien tenía que romper la monotonía que exhibía el ‘clásico’ inglés. Fue Frank Lampard, que, en una pelota dividida, entró en plancha y clavó sus tacos en el pie de Xabi Alonso, suspendido en el aire. Una jugada parecida con la que, años atrás, el centrocampista del Chelsea lesionó de gravedad al donostiarra. Esta vez, el colegiado Mike Riley no lo pasó por alto y expulsó a Lampard en una decisión duramente criticada por parte de los azules.

La Premier está vivaSe podría decir que, en cierto modo, tenían razón los de Londres. La entrada de Frankie se podría haber saldado, perfectamente, con una tarjeta amarilla. No obstante, los del Bridge se engañan a sí mismos si la polémica determinación del árbitro les sirve como excusa en el día de hoy. Y es que, podríamos detenernos a analizar detalladamente el esquema táctico que Felipão ha desplegado esta tarde, incluso podríamos elogiar a la siempre atenta línea defensiva de los visitantes; la cuestión es que, tarde o temprano, llegaríamos a la misma conclusión: el Chelsea no ha hecho absolutamente nada en un partido en el que se jugaba todo.

Los grandes que juegan como pequeños acaban perdiendo. Eso mismo sucedió en Anfield Road. A partir del minuto 60, momento en el que Lampard se fue a los vestuarios, el Liverpool puso cerco al área contraria e intentó de todos modos perforar la meta defendida por Petr Cech. La zaga contrincante lo despejó todo y aguantó como pudo, hasta tal punto que, a pocos minutos del final, parecía poder salir victoriosa de la batalla (da un poco de pena ver cómo un empate sin goles puede saber a triunfo para un club tan poderoso).

Se rozaba el minuto 90 y Fabio Aurelio controlaba el esférico pegado a la línea de cal de la banda izquierda del ataque de los rojos. El brasileño levantó la cabeza y no lo dudó ni un instante cuando vio a un tal rubio iniciar el desmarque; la puso en el área pequeña y el mejor delantero centro del mundo se impuso a una de las retaguardias mejor trabajadas de todo el viejo continente. Noventa minutos de trabajo tirados a la basura, todo ello por no saber advertir a tiempo que, con esa mentalidad conservadora, con esa línea de cuatro casi encima del larguero, un ariete de la calidad de Fernando Torres encontraría su momento.

Y claro que lo encontró. Y lo volvió a encontrar para anotar el segundo y redondear un marcador que, lejos de absurdas polémicas arbitrales, es totalmente justo porque premió al único que sabía lo que esta tarde se disputaba en la ciudad del Mersey. Un partido de fútbol. No una partida de ajedrez.

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