Muere Andres Montes

andrs moentesComo cada noche antes de irme a la cama, he repasado marca.com y al abrir me ha sobresaltado la noticia dela repentina muerte de uno de los hombres que últimamente más de moda ha estado. El periodista Andrés Montes ha sido encontrado sin vida en su domicilio esta misma noche.

Los comentarios de la noticia no se han hecho esperar y en este periodico digital ya van más de 2500 comentarios. Con tan sólo 53 años nos ha dejado un hombre que ha dado un toque especial en los comentarios de las retransmisiones deportivas.
Aunque su estrellato comenzó con la narración para canal plus de los partidos de la NBA, ahora en estas últimas temporadas lo escuchamos en la sexta narrando los partidos de fútbol. Su afán por poner motes a los jugadores y repetir continuamente latiguillos nos quedaran grabados para siempre como una manera fresca de hacer estas retransmisiones, quitandole el dramatismo que muchos ponen a la hora de narrar los partidos.

Como no recordar su “donde estan las llaves Salinas,”daimiel pero que es esto”, “jugon”, “a pinocho le creia la nariz porque decía que no veía la sexta”. “el tiki taka” que a la postre ha sido uno de los motes a la selección española de fútbol y al barcelona. O “la vida puede ser maravillosa”. Y sus motes a los jugadores como “mister catirng”, “el suit iniesta”, bogart Xavi” y un sin fin que ahi quedarán. Es cierto que en muchas ocasiones podría resultar algo cargante. Pero lograba transmitir y hacer las cosas de forma diferente.

Las causas de la muerte que apuntan varios medios no dicen nada de que pueda haber sido violenta y se está investigando, la autopsia revelará lo que ha sucedido.
Paradojas de la vida Andres Montes se despide de nosotros tras dejar la sexta viendo a la selección española de Basket ganar el Europeo. Por supuesto descanse en paz un personaje singular y muy querido.

Pinche aquí para ver el vídeo

Leer mas:
Muere Andres Montes

Un boleto para morir

Veintidós fueron las personas que murieron ayer en el estadio Houphouet-Boigny de Abiyán, capital de Costa de Marfil, poco antes de que diera comienzo el partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica entre los ‘elefantes’ y la selección de Malawi, que finalmente concluiría con victoria de los locales por 5-0. Así es, como lo leen, el encuentro terminó disputándose a pesar de lo que había sucedido antes del comienzo del mismo.

La causa de la tragedia es la misma que muchas veces ha provocado otras desgracias en distintos eventos deportivos, concretamente futbolísticos: una avalancha. Con un aforo de 45.000 espectadores, el recinto albergaba unas 50.000 personas en el día de ayer, mientras otras 50.000, que se dice pronto, esperaban a las afueras para poder entrar.

No hay que darle muchas vueltas a la cabeza para suponer que esa gente que aguardaba para poder presenciar el triunfo de su equipo fue estafada. La mafia en cuestión falsifica y vende las entradas y a la hora del partido no queda ni rastro de ni uno de los timadores. Los que fueron engañados exigen su derecho, el de acceder al estadio, mientras que los que supuestamente velan por la seguridad de los espectadores acaban siendo partícipes del fatal desenlace. En este caso, los gases lacrimógenos utilizados por la Policía fueron los que terminaron de llevar el caos al coliseo marfileño. El resto imagínenlo ustedes, mejor no entrar en detalles.

Un boleto para morirLos medios informan del suceso, pero nadie se para a analizar; no se ve ni un solo artículo en el que se opine sobre lo acontecido. ¿Respuestas? Ni una sola conoceremos. A pocos le interesa buscar a los culpables, esos que han provocado la muerte de 22 personas, dejando además otros 132 heridos. ¿Asesinato? ¿Homicidio? Llámenlo como ustedes quieran.

Olvidémonos de los datos y las cifras. Imaginemos por un momento ser una de esas personas que aporreaban las puertas del campo para que les dejaran pasar. Pongámonos en el lugar de cualquiera de ellos.

El dinero que se gastó para cumplir un sueño, el de ver a tu ídolo defender la camiseta de tu país, servirá ahora para que los que te estafaron, los que te mataron, tengan con qué cubrirse cuando vayan a por ellos, tengan con qué sobornar a los dos o tres que buscan respuestas.

Es triste, es lamentable y bochornoso, pero es así. El fútbol es vida y la vida es fútbol en parte. Y así es la vida, como así es el fútbol; cuando nos enseña la cara bonita es maravilloso, es una experiencia inolvidable, con la que te quedas para toda la vida. Cuando nos muestra la otra cara…

Leer más:
Un boleto para morir