
La gente que conoce a Onésimo y el estilo de juego que practica su equipo están muy ilusionados por la llegada de este entrenador al Valladolid, y es que aseguran que el fútbol que se ve y se disfruta en el Nuevo Zorrilla va a cambiar y mucho, y es que se han acostumbrado a la presión y las líneas adelantadas de José Luis Mendilibar.
El nuevo entrenador llega después de estar en el filial esta temporada, un equipo que jugaba muy bien al fútbol, concepto que ha llevado Onésimo de cuando él era jugador de este mismo equipo, además los resultados le estaban acompañando, ya que lideraba la clasificación, pero ahora la cosa cambia y mucho, porque estamos hablando de un equipo que juega para no descender, tampoco son chavales que quieren disfrutar y vivir de este deporte, sino todo lo contrario, algunos son vacas sagradas y están cansados de jugar, y por supuesto, introducir su estilo de juego después de tres años y medio jugando a otra cosa, no lo va a tener anda fácil.
Sinceramente, si a Onésimo le salen bien las cosas, va a ser el entrenador revelación, porque por las palabras que dice, por lo que dicen sus amigos, su estilo de juego va a ser revolucionario, aunque todo eso de la pizarra y rueda de prensa hay que llevarlo a un terreno de juego, y no es nada fácil.

Ribery sufre una extraña lesión, porque el Bayern Munich ha decidido que se retire de los entrenamientos hasta que se recupere al 100% de su rodilla, algo que no tiene mucho sentido cuando pasó las revisiones médicas que se hacen al principio de pretemporada y no ha tenido que forzar como para volverse a lesionar, aunque parezca que se ha pasado las noches en los casinos, en realidad todo apunta a una estrategia para meter presión a la directiva del Bayern Munich y consiga su gran objetivo, es decir, que lo traspasen al Real Madrid.
El Madrid ha mostrado su interés por el extremo francés, pero el equipo alemán no quiere soltarlo a cualquier precio y ese es el problema, el precio porque el Bayern quiere una cantidad desorbitada que el club blanco no puede, mejor dicho, no quiere pagar por Ribery, y por eso han pensado que lo mejor es presionar para que bajen el dinero.
En estos momentos Ribery y el Madrid están jugando con fuego, lo están dejando a la suerte de la ruleta porque el Bayern Munich está dispuesto a denunciar a las dos partes, y má cuando se ha rumoreado una y otra vez que al año que viene el jugador va a “pedir” el artículo 107, sino me equivoco, el cual dice que cualquier jugador que halla cumplido tres años de contrato puede salir de ese club por una pequeña cantidad, así que hasta ahora no se ha cerrado el caso Ribery, y es que parece que vamos a tener un verano movido entre estas tres partes.
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