El Milán pincha en el partido inaugural
Anoche se disputó el partido inaugural de la Serie A una vez se desconvocó la huelga de jugadores. En San Siro se daban cita el campeón y la nueva Lazio que se ha reforzado bien de cara a luchar por entrar en la Liga de Campeones la temporada que viene. Los veteranos Klose y Cissé comenzaron a rentabilizar su fichaje por el club romano con sendos goles.
Los rossoneros visitan en Nou Camp el próximo martes y he de decir que si juegan al nivel que lo hicieron en San Siro, pueden encontrarse una desagradable sorpresa en su visita a nuestro país. Un equipo que dio todas las facilidades del mundo en defensa y en el que dos acciones aisladas le permitió igualar un 0-2 en contra de los romanos, estos desbordaron en una muy buena media hora con el alemán Klose en punta y un tridente por detrás con Mauri, Cissé y Hernanes.
El Lazio salio dispuesto a dar la gran sorpresa y vaya si lo hizo, en tan sólo 21 minutos logró marcar dos goles con Klose, demostrando que es un killer y seguirá siéndolo hasta que se jubile, y Cissé que demostró en su vuelta a una gran competición liguera de prestigio. Lástima fue el hundimiento físico de la segunda parte, demostrando el nivel de temporada que llevamos hasta ahora y qué hizo que la segunda parte fuera muy floja para ambos clubes.
La marcha de Pirlo la notó demasiado el campeón, ningún jugador del centro del campo era un organizador nato, eso hizo que al Milan le costase organizar jugadas y no pudo aprovechar el bajón físico de la segunda parte de su rival. Los goles de Ibrahimovic y Cassano igualaron un partido que tenían perdido. El de Bari (Cassano) entró en el once titular por Pato, el acierto del mister se demostró durante todo el partido, siendo el mejor de un encuentro que nos hace creer que puede ser una de las ligas más competitivas de los últimos años.
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En total con el Oviedo marcó 40 goles en tres años, en ese moemnto dio el salto a otro equipo, al Betis, donde estuvo tres años, antes que los béticos bajaran a segunda división, con los colores verdiblancos vio como le quitaban el puesto constantemente, a pesar de eso en tres temporadas marcó 19 goles, la última fue muy penosa, de las peores que recuerda, al marcar solo un gol en 24 encuentros, por eso decidió volver a Oviedo a buscar un sitio estable y lo consiguió, porque volvió a encontrar el olfato de gol, marcando 15 goles, aunque no fueron suficientes para evitar el descenso el mismo año.