La liga se tiñe de blanco
Todavía queda la segunda vuelta por delante pero podemos decir que esta noche a la liga se le ha puesto un color blanco. El Real Madrid después de su eliminación de Copa en el Nou Camp, llegaba a su estadio a enfrentarse al colista de la liga y con el ánimo reforzado después del gran partido en campo del eterno rival. Y aunque se está acostumbrando a tener que remontar los partidos, nuevamente empezó perdiendo en la tarde de hoy, al equipo se le ve con ansia de título, con ganas de demostrarse a sí mismo que será el próximo campeón de liga y sobretodo darle una alegría a su afición después de unos años en los que no ha podido conquistar el título de liga. La remontada se palpaba en el ambiente incluso después del gol de Lafita al décimo minuto del partido. Era cuestión de tiempo y eso que el equipo de Manolo Jiménez estuvo a un buen nivel, aunque deberá mejorar para conseguir la permanencia. Antes del descanso un gran pase de Carvalho hacia Kaká hacia que el empate subiera al marcador y que el equipo afrontara la segunda parte con otra perspectiva y sin las prisas para abrir la lata zaragocista. En la segunda parte no hubo mucha historia y los goles de Cristiano y del mejor jugador del partido Özil sentenciaba el encuentro y permitía la relajación en el Bernabéu. Toda la presión pasaba al Barça que comenzaba el partido en el Madrigal con la necesidad imperiosa de la victoria. Las bajas y el cansancio pasó factura a los blaugranas que se le veía sin claridad de ideas y sin ese control con el que aplasta a sus rivales. El Villarreal ha mejorado de la mano de Molina y aunque no ha tenido ocasiones claras de gol, cada vez que se acercaba al área de Valdes generaba un cierto nerviosismo a la defensa. Mientras duró la gasolina del submarino, mantuvo a raya al equipo de Pep Guardiola que no conseguía tener el balón. Marcos Senna demostró que todavía es importante en el plantel y consiguió mantener a raya a la zona de creación culé, así se llegaba a la segunda parte donde el dominio del culé empezó a ser más intenso, gracias al cansancio que iban acumulando en sus piernas los amarillos. Cuando el equipo tenía la reserva encendida y el Barça apretaba, apareció Diego López para salvar el punto en una parada extraordinaria a Cesc Fábregas y otra a Lionel Messi. El propio Cesc tuvo la última a portería vacía pero golpeó mal al balón y salió por encima de la meta del Villarreal, con ello el Barça se queda a siete puntos del Real Madrid y con la sensación de que la liga puede tener nombre y apellidos. www.universalfutbol.es
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