Víctor Vázquez, el mejor de la generación Messi

Nunca el Barcelona tuvo una generación tan productiva como la del ochenta y siete. Aquella camada de jugadores estaba repleta de futbolistas que hoy en día son internacionales, incluso se codean entre los mejores del mundo a pesar de rondar los veintidós algunos de ellos. Marc Valiente, Leo Messi o Víctor Vázquez jugaban juntos, una piña a la que le habían robado a Cesc Fábregas y Gerard Piqué en el siempre difícil dilema de irse a otro país para probar mejor suerte. Hoy la recordamos como la generación Messi pero por aquel entonces todo parecía indicar que se acabaría llamando la generación Víctor Vázquez.
Curiosamente el que mejor pinta tenía de todos ellos es el que ahora mismo va último en un maratón que tiene como meta el éxito. Porque sin ninguna duda, aquella generación iba de boca a comerse el mundo. Que Víctor Vázquez siga jugando con el filial blaugrana en Segunda B – el año pasado en Tercera – responde a una progresión normal, con la inestimable ayuda de las lesiones. Que Cesc Fábregas fuera líder del Arsenal cuando disfrutaba de la mayoría de edad o Leo Messi se convirtiese en el mejor del mundo con veinte años es algo con lo que no se puede competir. El excompañero que más cerca ha estado de él ha sido Marc Valiente, que cambió el primer filial culé para jugar con el correspondiente sevillista, en Segunda División.
El Víctor Vázquez que hoy conozco no está entre los otros Messi de la cantera culé. Una de sus constantes lesiones le ha vuelto cazar y lo ha dejado fuera para lo que resta de temporada. Se ha convertido en un jugador más polivalente de lo que lo era antes, donde alternaba dos o tres posiciones. Con Guardiola la temporada pasada y Luis Enrique en la actual, incluso se le ha visto en roles de centrocampista. Que ya no es mejor que Messi es evidente, ni que vaya a jugar en la misma categoría que lo hace el diez culé.